Wir könnten genauso gut tot sein
Anna y su hija Iris viven en un edificio de gran altura, al borde del bosque. Allí podrían sentirse como en casa, dentro de una comunidad vecinal armoniosa. Pero entonces desaparece el perro del conserje. Su desaparición desencadena una serie de acontecimientos fatídicos que convierte la aparente tranquilidad en una auténtica pesadilla. El resultado es una mordaz sátira social sobre la vida en comunidad que hace desear no vivir jamás en un edificio así.
Imagen © HEARTWAKE films